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lunes, 26 de octubre de 2009

Las industrias más “tradicionales” también innovan

Vicinay Cadenas, S.A., empresa que está situada en la vieja ribera de Zorrozaure, en Deusto (Bilbao), ha editado como viene haciendo los últimos años, su libro titulado “El libro de las mejoras”.

En este libro se recogen las propuestas de mejoras, en todos los ámbitos de la empresa, realizadas por las propias personas de Vicinay Cadenas. Se detallan las que se han llevado a cabo, de quién o quiénes fueron las ideas y los resultados de su implantación.

Creemos que es una muy buena forma de demostrar que todos los miembros de una organización somos quienes realmente la hacemos día a día y, por tanto, somos los más capaces para generar cambios que supongan mejoras o innovaciones sostenibles.

Estos cambios pueden dirigirse tanto hacia los procesos, sean de fabricación o no, como hacia la invención de nuevas vías de obtención de ingresos, sea mediante comercialización de la Propiedad Industrial e Intelectual (PII), el lanzamiento de aventuras, solos o con terceros, y cualquier otra vía que, seguramente, a bote pronto, no seríamos capaces de imaginar.

viernes, 23 de enero de 2009

La Inovación y la Propiedad Industrial e Intelectual

Se dice que se innova si lo que se obtiene reporta un beneficio a la organización que ha realizado la innovación.
La innovación, como la verdad, es poliédrica. Se puede hacer innovación:
  • en producto
  • en proceso

En cuanto al carácter de la innovación, ésta puede ser:

  • tecnológica
  • de organización
  • de márketing
  • de personas

Además, en cuanto al impacto, la innovación puede ser:

  • incremental (mejora continua)
  • radical (o rompedora)

Cualquiera que sea la forma que adopte una organización para innovar, el resultado ha de proporcionar una ventaja competitiva en el mercado. Más aún, si el proceso de innovación se hace de una manera sistemática la organización estará en una sistuación de ventaja sostenible en el tiempo.

Pero, los competidores siempre reaccionarán copiando, o tratando de imitar, o incluso mejorando lo que tan duramente se ha logrado. Por tanto, la necesidad de la protección de lo logrado se hace consustancial a la propia innovación.

Esa innovación se convierte en un activo, ya sea tangible o en forma de conocimiento, que es preciso proteger y explotar en el mercado. Es decir, es preciso que la organización realice un inventario y proteja su Propiedad Industrial e Intelectual. Esta protección se hará para su explotación en exclusiva, para la venta de la misma o para la cesión de licencias de explotación.

Enseguida vienen a la mente las patentes [de invención], pero no es el único método de protección de la Propiedad Industrial e Intelectual y, en ocasiones, puede no resultar el más apropiado.

Sin duda, lo importante es que innovar implica estar en mejores condiciones de acceso al mercado y aquellos elementos que proporcionan esta ventaja competitiva han de ser protegidos y gestionados adecuadamente.